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Cómo emparejar agapornis

4 7 meses hace
Pareja de agapornis

¡Hola Faunáticos! Hoy quiero contaros mi método para emparejar agapornis.

Desmintiendo el mito

Cómo sabéis, los agapornis forman parejas reproductoras con un vínculo fuerte, pero no son para toda la vida como se dice. Al agapornis se le llama en inglés «lovebird» (Pájaro del amor en español) y también se le conoce como inseparable, ya que muchos creen que son aves que forman una pareja de por vida y en caso de que uno de los dos muriese, el otro moriría por tristeza.

Esto es completamente falso. Bien es cierto que son aves sociables y que si están solos pueden ponerse tristes y pueden llegar a enfermar e incluso morir, pero si se diera el caso de que su pareja muere y nosotros le proporcionamos otra, formarán una nueva pareja y vivirán felices y comerán perdices pipas.

Sin embargo, formar una pareja no siempre es fácil, voy a deciros cómo y por qué.

Consideraciones previas

En primer lugar debemos distinguir dos casos:

  • Juntar dos agapornis que no tenían pareja.
  • Juntar dos agapornis que tienen otra pareja.

El procedimiento que sigo en ambos casos es el mismo, lo que cambia es la duración y dificultad del procedimiento.

Agapornis que no tenían pareja

Tenemos dos agapornis que no tenían pareja, estaban solos y por tanto estarán más predispuestos a emparejarse con otro miembro de su especie, ya que como os he dicho son animales sociables y con un instinto reproductor muy fuerte.

Primer Paso. Cada agapornis en una jaula

Una jaula cerca de la otra para que puedan verse y oírse en todo momento. Con el paso del tiempo podremos ver cómo se llaman, cómo «hablan» entre ellos y que están siempre en el extremo de la jaula lo más cerca posible el uno del otro. Llegados a este punto pasaremos al siguiente paso.

Segundo Paso. Misma jaula pero con separador

El segundo paso consiste en poner a los dos agapornis en la misma jaula, pero con un separador en medio. El separador debe ser de rejilla para que puedan verse siempre. Al compartir espacio puede que surja algún conflicto, pero no pasará a mayores gracias al separador.

Podremos ver que al cabo de un tiempo tratarán de tocarse entre los barrotes, se darán caricias con el pico, se posarán en el palo más cercano al separador y puede que incluso se regurgiten comida a través de los barrotes. Cuando parece que se llevan bien y no se pegan, podemos probar con el siguiente paso.

Tercer Paso. Quitar el separador para que puedan estar juntos

El tercer y último paso es quitar el separador para que puedan estar juntos en la misma jaula. Esta fase es crítica, es muy importante poder observarles durante un tiempo largo para ver su comportamiento y realizar inspecciones periódicas. Si todo ha ido bien, veremos que se posan juntos, se acicalan, comen juntos, se dan comida etc. Puede haber alguna riña pero no debería ser grave. Si se dan estas circunstancias podremos celebrar la unión de una nueva pareja.

Puede pasar que al quitar el separador, sea demasiado pronto y que no se terminen de aceptar y veamos al más territorial perseguir al otro. En este caso para evitar una desgracia debemos poner el separador de nuevo y esperar algo más.

Toñín y Luna, pareja de Roseicollis

No doy tiempos concretos porque depende de los pájaros, debemos observar su comportamiento. Tuve un caso de Toñín y Luna, a los que podéis ver en la portada de este artículo, que estuvieron un día en jaulas separadas y un día con separador. Y todo por precaución, porque apostaría a que si los junto el primer día, se habrían emparejado. Pero puede pasar que a otros pájaros les cueste más.

Otra variante que he utilizado es juntarlos directamente en una pajarera o voladera muy amplia, donde tenga espacio para poder estar lejos cuando no se lleven bien y si se pelean puedan escapar uno de otro y que vayan acercándose a su ritmo.

Agapornis Fischer en proceso de emparejamiento

Emparejar agapornis que ya tienen o han tenido pareja

Vamos con el segundo caso. Tenemos dos parejas de agapornis y queremos separarles y que se emparejen con otro pájaro.

En ese caso debemos separar a cada pájaro en una jaula y que estén como mínimo en habitaciones distintas, ya que si están en la misma, se seguirán llamando y tratando de acercarse a su pareja. Si pudiéramos tenerlos en edificios distintos para que no se oigan, mejor.

Pasado un tiempo para que se emparejen con el que queremos, debemos hacer lo mismo que en el primer caso, lo único que cambia es que los progresos serán más lentos. Cuando ya estén emparejados podremos tener a su antigua pareja en la misma habitación.

Lo de tenerlos en distinto edificio o habitación es necesario si es una pareja con un vínculo muy fuerte, si llevaban mucho tiempo emparejados, etc. Podría pasar que funcionase estando en el mismo lugar, así que podéis probar así, pero si veis que prestan más atención a su antigua pareja que a la nueva, ya sabéis. Aquí también podemos probar en la voladera, lo imprescindible es que estén separados de su pareja.

Ejemplo y caso de éxito

Os pongo de ejemplo a Ecco, mi papillero malva al que podéis ver conmigo en muchos vídeos en Youtube, cuando lo emparejé con Shiva me costó mucho separarlo de Oli y que aceptase a su nueva pareja. Pasó mucho tiempo, pero ahora no solo se han emparejado si no que de las cuatro parejas que tengo, son los primeros que han tenido una nidada.

Bueno Faunáticos, pues ese es mi método. Espero que os ayude, si algo no ha quedado claro, no dudéis en preguntarme. Si queréis aprender más sobre aves no te pierdas esta categoría y mi canal de youtube.

¡Un saludo!

4 comentarios

  1. Jose

    Buen explicado y lo soporta tu experiencia!!
    Muy bueno

  2. Fondo de Acuario

    Muy bueno David!!

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